
Mi más sincera opinión de Japón
Mi viaje inolvidable a Japón: Osaka, Tokio y más allá

Cuando pienso en mi viaje a Japón, lo primero que me viene a la mente no es Tokio, sino Osaka, la ciudad donde realmente comenzó mi aventura. Muchos viajeros eligen llegar por la capital, pero yo quise romper con lo típico y empezar por un lugar que me sorprendió desde el primer instante.
Al aterrizar en Osaka, sentí un contraste inmediato respecto a mi viaje anterior en Vietnam. Japón es un país que te deja asombrado por su funcionamiento impecable y su mentalidad única. Es como si entraras en un mundo donde te conviertes en una versión japonesa de ti mismo. Esa sensación me acompañó durante las dos semanas que estuve allí y fue una vibra que me encantó.
La comida: un amor complicado

Disfruté muchísimo de la gastronomía japonesa, aunque encontré un reto personal: la baja cantidad de proteínas en su dieta. Pedir cuatro, cinco o hasta seis huevos era algo que sorprendía a los locales, y la carne y otros productos estaban caros, lo que me hizo sentir un poco raro con mi apetito de proteínas. Pero eso no opacó el placer de explorar platos nuevos y auténticos.
Transporte público que funciona a la perfección
Moverme por Japón fue increíblemente fácil gracias a un sistema de transporte público puntual y eficiente. Además, con Google Maps nunca tuve problema en llegar a cualquier sitio. Pude explorar a fondo Osaka, Narita y Kyoto, interactuar con gente amable, y vivir experiencias que recordarán para siempre.
La dualidad de la amabilidad japonesa
Una de las cosas que más me llamó la atención fue la amabilidad de los japoneses, aunque con una pequeña contradicción: a veces esa amabilidad no es completamente auténtica. Recuerdo que en un restaurante les pedí si podían cargar mi teléfono y me dijeron que no, sin dar explicación alguna. Fue una situación que me generó confusión, porque culturalmente no es común fuera de Japón.
Esta mezcla entre sinceridad y cortesía me dejó pensando que, si bien la cultura japonesa es fascinante, no es un lugar para estar demasiado tiempo si buscas autenticidad plena.
Mi parte favorita: Tokio, la capital vibrante
Aunque mi viaje comenzó en Osaka y exploré varios lugares, mi parte favorita fue sin duda Tokio. La capital es una ciudad vibrante, llena de energía, contrastes y vida. Tokio tiene algo especial que combina tradición y modernidad como ningún otro lugar en Japón, y fue allí donde sentí que la esencia del país se manifestaba con toda su fuerza.
Mi opinión honesta
Japón es un destino ideal para viajes cortos, en pareja o con amigos, perfecto para visitar sus lugares emblemáticos. Pero para un viaje en solitario y joven, como el mío a los 23 años, la sensación de aventura no es tan intensa como en otros lugares del sudeste asiático.
En definitiva, Japón me dejó una experiencia enriquecedora, llena de aprendizajes y momentos únicos, aunque también con matices que reflejan la complejidad de su cultura.

